La Lectura Rápida, Una Necesidad en la Era de la Informacion

La lectura rápida no es una estrategia para decir que somos capaces de leer determinado numero de paginas o de palabras en un tiempo considerado record; es el resultado de una practica que conjuga entrenamiento, asimilacion y compromiso para entender mejor diversos textos.

A menos que naturalmente se tenga esta habilidad, a muchas personas se les dificulta retener y, antes que esto, asimilar las ideas centrales de los párrafos que voluntaria y obligatoriamente leen.   Usted puede ser una de estas personas.   No se sienta mal; no considere que es menos dotado intelectualmente.   Puede adquirir mejores hábitos de lectura si tiene el propósito adecuado y la convicción necesaria.

Una ventaja que tienen los procedimientos para lectura rápida expuestos a continuación, es que sirven incluso a quienes se consideran, como dicen coloquialmente en algunos sitios, devoradores de libros.   Leer a un buen ritmo no significa que se es una lectora o un lector veloz.   En otras palabras, el término por encima de rapidez quiere destacar la compenetración.   La compenetración con el sentido de las palabras que tiene antes sus ojos trátese del escrito que sea: una novela, una carta, un memorando, un dossier, una nota o unas cuantas frases.   Preste atención a estas recomendaciones y compárelas con la forma en que lee.

*Adquiera el Hábito de Seleccionar Líneas: No todos los textos nos parecen llamativos de cabo a rabo, a menos que se trate de una novela, un guión o escritos más o menos similares en cuanto a longitud que queremos o que nos han hecho leer.   Comience leyendo varias líneas; estas son las que inician después del título de un escrito o las que siguen luego de un punto seguido o un punto aparte.   Si lo que empieza a leer no le llama la atención, descártelo, y siga con este procedimiento hasta que ubique partes del texto que lo enganchen a él.   Luego, si quiere, podrá leer las líneas “menos atractivas”, pero esto es objeto de estudio para más adelante.

*Lea Audiblemente de Vez en Cuando: Claro que puede leer mentalmente, o puede que definitivamente no lo haga, sino que le gusta escucharse en ocasiones o siempre mientras sigue un texto.   No se trata de que lo haga en voz alta, llamando la atención si hay alguien cerca.   El propósito de este ejercicio es que puede darse cuenta de que su “tempo”, que significa la medida de tiempo que emplea al leer con la voz, influye en la manera en que comprende un texto.   Si lee muy espaciado, significa que tal vez se le queden muchos detalles.   Leer escuchándose armoniza su entendimiento.

*Ponga Atención a los Pies de Página: ¿Ha visto que al finalizar una frase en algunos textos aparece inmediatamente un número o un símbolo?   En la parte de debajo, este número o símbolo explica la citación de un libro o de una idea que se extrajo de otra parte. Si encuentra en estos pies de página algo que le llame la atención, será más probable que el texto esté “más cercano a usted”.

Me gustaría que me dejarás un comentario sobre este artículo que acabas de leer y también cuentame un poco y digame cual es su principal frustración, a la hora de tratar de leer más rápido, YO personalmente estaré contestando sus preguntas y comentarios.

Gracias,

Ángel Rivas

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